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Escrito por MarDigital
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En febrero de 2005 llegamos del segundo viaje por las Islas Maldivas, de nuevo con Octopus Dive Safari. Debo decir que en la zona que visitamos no se aprecia ningún efecto posterior al reciente Tsunami.
El principal atractivo de un viaje a Maldivas radica en la posibilidad de nadar junto a las majestuosas Mantas (Manta birostris) y en el cada vez más frecuente avistamiento de el Tiburón Ballena (Rhincodon typus)
Nuestro segundo día en maldivas estaba marcado con letras de oro en el calendario de nuestro destino. Nos esperaban sensaciones que dificilmente olvidaremos, despues de la inmersión de la mañana navegabamos placidamente por la cara sur del Atolón de Ari con la esperanza de divisar al majestuoso Tiburón Ballena.
Las horas siguientes fueron un continuo sobresalto de gritos y alertas. Nos cruzamos con un impresionante grupo de Calderones y cuando nos lanzábamos al agua un miembro de la tripulación dio la voz de alarma: Tiburón Ballenaaaa!!! Abortamos el deseable buceo con los Calderones y nos lanzamos rápidos hacia donde se veía a tan inmenso animal. Disfrutamos de unos 15 minutos de snorkel con un ejemplar joven de unos 6 metros de envergadura al que al final perdimos de vista en la profundidad azul. Salimos exhaustos y contentos y tras media horita de comentar y recordar las sensaciones vividas nos sentamos a la mesa.
A media comida el grito suena de nuevo: Tiburón Ballenaaaa! Todos saltamos como resortes y sin pensar en nada más nos dispusimos a repetir la experiencia que resulto ser tan gratificante o más que la anterior. Vaya día!!!! Que pasada!!!! Eran algunos de los comentarios que más se escuchaban.
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